«Después de cada crisis, hay una oportunidad»


Tranquilidad familia. Como dice mi madre “después de cada crisis, hay una oportunidad”.

Esto nos va a venir bien, no os preocupéis. Creíamos que desde nuestra esquina dorada del mundo éramos intocables. Hoy, la independencia de Cataluña no existe y la ciudadanía catalana y española están más conectadas que nunca. Son tiempos donde deportistas, actores y líderes mundiales vuelven a sentirse tan vulnerables como la ciudadanía a la que representan y entretienen. Son tiempos donde el entretenimiento de masas se paraliza completamente y el martes que viene no podremos coger una cerveza y ver el Real Madrid – Manchester City.

Hoy, Marruecos y el norte de África nos cierran las fronteras a la ciudadanía europea y somos nosotros quienes vamos desesperados a comprar papel higiénico y arroz. Son tiempos donde la desconfianza, el miedo y el autoritarismo crece, mientras las montañas, pantanos y bosques se regeneran. Son tiempos donde nos olvidamos de países y fronteras y nos miramos como a una misma especie. Nos acostamos pensando en si mañana tendré fiebre o tos y nos levantamos dando gracias por no sentirlas. Son tiempos donde miramos a nuestros profesionales sanitarios con orgullo y admiración, pero no nos atrevemos a darles abrazos por miedo a que nos contagien. Son tiempos donde la sanidad privada se debate si poner a disposición pública todos sus recursos. Donde hoteles y gimnasios adecuan sus instalaciones para convertirse en hospitales. Donde las grandes corporaciones se dan cuenta de la fragilidad y vulnerabilidad de sus imperios y donde la libertad individual pasa a ser de responsabilidad colectiva.

Son tiempos donde nos damos cuenta de que la sobresaturación de información nos colapsa y nos enfrenta, pero no podemos parar de interiorizarla y divulgarla. Son tiempos donde personas que no creen en la intervención del Estado en la economía, piden ayuda desesperadamente para que sus negocios no desaparezcan y sus familias estén protegidas. Y a su vez, las personas que si creen en dicha intervención, no se atreven a realizarla por temor a equivocarse.

Son tiempos donde nos enfrentamos frontalmente a nuestras contradicciones y a nuestros ideales y eso es extremadamente bueno. En definitiva, son tiempos de reflexión interna y debemos estar preparados para PENSAR.


15 de marzo de 2020
Lucas Álvarez Echezarreta
Máster en Estudios Internacionales de Paz, Conflictos y Desarrollo
Voluntario Asociación «+ Familia»

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