¿Es mi hogar corresponsable? El impacto del género


El confinamiento nos ha obligado a reorganizar nuestro día a día en familia. Horas de sueño, teletrabajo, tareas escolares, tareas domésticas… son muchas las “obligaciones” que estos días nos llevan a ciertos extremos, en los que podemos llegar a manifestar más estrés que antes del confinamiento.

De pronto, padres y madres tenemos nuevos papeles que afrontar, que implican ser profesor/a, monitor/a de ocio, cocinero/a, gestor/a de espacios que antes solo tenían un uso específico, diseñador/a experto/a de juegos y manualidades…, más allá de los roles de atención, cuidado y educación que asumíamos en nuestro día a día.

Sin embargo, durante el confinamiento hemos visto como el nuevo reparto de tareas no siempre se ha realizado de manera “corresponsable”. Pero ¿qué es la corresponsabilidad?

La RAE define la Corresponsabilidad como responsabilidad compartida. Si intentamos aplicar este concepto a la vida familiar, nos referimos al reparto equitativo de responsabilidades, tareas, quehaceres… que implica el día a día entre los miembros del hogar, normalmente, entre mamá y papá.

Ante esta idea acude a nuestra mente una pregunta: ¿ES NUESTRO HOGAR CORRESPONSABLE?

La realidad es que el confinamiento ha agravado una realidad que ya existía, y es el impacto de género en las tareas de crianza y reparto de tareas del hogar. Aquí, diversos estudios e investigaciones son claros: son las madres quienes soportan una mayor carga de trabajo.

Cristina Benlloch, Empar Aguado y Anna Aguado, profesoras del Departamento de Sociología y Antropología Social de la Universitat de València, han elaborado un estudio en el que han concluido que son las mujeres con menores que teletrabajan quienes soportan la mayor parte del estrés del confinamiento.

Y es que en este estudio se observó como la mayor parte de la carga académica de los hijos e hijas la asumen las madres, que en ocasiones también dedican tiempo y recursos a apoyar en el teletrabajo de sus parejas. Todo ello teniendo en cuenta las dificultades relacionadas con el teletrabajo propio de la mujer, donde las interrupciones de los hijos e hijas suele ser uno de los principales inconvenientes.

El hecho de pasar más tiempo en casa nos puede llevar a la idea de que así la corresponsabilidad está destinada a aumentar. Sin embargo, una encuesta de la Asociación Yo No Renuncio señala como no solo el nivel de corresponsabilidad de las tareas de cuidado de los hijos e hijas y tareas del hogar se ha mantenido al igual que antes del confinamiento (es decir, más tareas para las madres), sino que en parte de los casos la situación ha empeorado.

Este hecho se traduce de forma inevitable en una fuente de ansiedad y estrés en el día a día de la familia, conllevando por parte de estas madres la búsqueda de soluciones como dedicar horas de la madrugada al teletrabajo, reduciendo horas de sueño y tiempo en familia, y ya no digamos, casi desapareciendo el tiempo dedicado al autocuidado. En estas circunstancias, la carga mental es inevitable.


Si eres MADRE y te identificas con esa “carga mental”, te proponemos algunos consejos para intentar llevarlo mejor:

  • Dedica tiempo a pensar sobre cómo te está afectando la situación (tu vida, salud mental, planes de futuro, relaciones…). Solo si identificamos las cosas, podremos hacer por cambiarlas.
  • Auto-cuídate: busca pequeños momentos en los que puedas ser “algo más” que pareja y madre. Son importantes y necesarios.
  • Toma decisiones: grandes o pequeñas, mejores o peores. Toma el control de situaciones que ocurren a tu alrededor.
  • Recuerda, eres humana: no puedes estar todos los días al 100%, y no pasa nada. Prioriza cosas que no pueden quedar para el día siguiente, delega… Detente, mañana tendrás otra oportunidad.
  • De preocuparse a ocuparse: no sabemos lo que va a pasar, con lo que adelantarnos no nos sirve de nada. Ocupa tu mente en el ahora y actúa en cosas sobre las que tengas control. Lo demás, ya llegará.


Pero, ¡queremos corresponsabilidad!

En este sentido, promover un reparto equitativo de las tareas parece ser uno de los primeros pasos. Aquí tenemos algunas recomendaciones para favorecer la corresponsabilidad en el hogar:

  • Pacta. La comunicación es importante. Sentarse y hablar de las tareas, la carga de trabajo y las necesidades tanto individuales como familiares, en ocasiones es un gran paso en la buena dirección.
  • Reparte cuantitativamente las tareas. Por ejemplo, uno/a cocina y otro/a hace la colada.
  • Atiende a las características cualitativas de la tarea. A cada miembro se le dará mejor o peor una actividad, o tendrá más o menos preferencia por algunas tareas concretas.
  • Incluye a lo/as hijo/as. Aprovecha para educar en valores corresponsables en familia, dando responsabilidades a lo/as más pequeño/as, enseñando cómo realizar ciertas tareas adaptadas a su edad y capacidad.
  • Refuerza de forma positiva. Cuando hacemos una tarea con actitud positiva, y además recibimos afecto y alegría, aumentamos las posibilidades de seguir realizando esa tarea en un futuro.


¿Y tú? ¿Tienes un hogar corresponsable?

Fuente: “Las madres de menores que teletrabajan son las que más estrés soportan en el confinamiento”. El País, 6 de mayo de 2020.

26 de mayo de 2020
Laura Santana Rodríguez
Psicóloga experta en intervención familiar de la Asociación «+Familia»

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